¿Qué es la tampografía?

La tampografía industrial es una tendencia que tiene más penetración en nuestras vidas de lo que podamos imaginar. ¿Sabías que las teclas del teclado del ordenador están tampografiadas? Seguro que si echas un vistazo a tu hogar o a tu trabajo podrás encontrar un gran número de productos tampografiados.

Qué es la tampografía y cómo se aplica

Se trata del marcado de cualquier clase de objeto gracias a la transferencia de tinta. Para poder hacer la tampografía correctamente hay que grabar el dibujo o texto que se quiera estampar sobre determinado objeto en un cliché, lo que funcionará como si se tratase de un negativo.

Normalmente, el cliché es una placa de polímeros o de metal a la que se le aplica una capa de una emulsión fotosensible. Las zonas del dibujo o texto quedan expuestas a la luz ultravioleta de un dispositivo llamado insoladora de tampografía. Cuando se destruye la emulsión se crean unos surcos que serán los que se rellenarán con tinta.

El siguiente paso del proceso de tampografiado es poner en contacto al tampón con la superficie del cliché. Con ello, la tinta se adherirá al tampón. Posteriormente se presionará la superficie de este tampón con tinta sobre la superficie del objeto elegido, lo que hará que la tinta se transfiera.

El tampón debe ser usado para cada uno de los colores que formen parte del diseño hasta que se finalice el proceso. Gracias a él, el dibujo o texto quedarán firmemente fijados durante mucho tiempo, sin importar si se trata de superficies lisas, esféricas, irregulares, etc., siendo una técnica más fiable que la serigrafía.