El origen de la tampografía

Aunque hoy en día la tampografía publicitaria es una tendencia muy importante dentro del mundo del merchandising entre otros. No es algo nuevo sino que lleva mucho entre nosotros. ¿Sabéis cuándo comenzó a utilizarse este sistema de impresión mediante transferencia?

La tampografía en los relojes

Unos de los que comenzaron a utilizar la tampografía fueron los profesionales maestros relojeros suizos, quienes usaban esta técnica para imprimir las esferas de sus relojes, algo que hacían de forma completamente artesanal.

Este proceso no duró mucho tiempo porque un mecánico grabador inventó un método para automatizar el proceso y fabricó lo que sería la primera máquina de tampografía. A través de una palanca se inundaba el cliché de tinta, se barría con una cuchilla, apretaba el tampón sobre la superficie y finalmente la imagen quedaba impresa sobre la esfera.

En aquel momento, los tampones estaban fabricados en gelatina animal y el cliché estaba fabricado en acero de unos 10 milímetros de grosor. Estaba grabado por un sistema llamado fotoincisión, lo que a día de hoy se sigue manteniendo.

Actualmente la tampografía ya no es como antes, gracias a la mecanización y a la tecnología, se ha modernizado mucho y aunque se puede hacer de manera manual, hay sistemas completamente automatizados que tienen la capacidad de realizar los procesos a una gran velocidad.

Los resultados de los sistemas actuales están a toda prueba y ya no solo se puede imprimir de esta forma en superficies lisas, ahora puede hacerse también en superficies esféricas, con texturas, etc.